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lunes, 11 de julio de 2022


Día 10

De San Felipe a Bahía de los Ángeles


El destino previsto era San Luis Gonzaga y por causas de fuerza mayor lo alargamos hasta Bahía de los Ángeles.

Salimos disparados de los tórridos calores de S. Felipe. Mientras desayunábamos a las 8:30 am el termómetro marcaba 33º a la sombra. A lo largo del día fue subiendo al punto de empezar a derretir el asfalto de la carretera, literal.




                                                  Seguimos atravesando desierto ora pedregoso ora de arena.






                                    " me se olvidó jefe" pero a la próxima le juro que le pinto los kilómetros

La carretera va pegada al mar en muchas ocasiones lo que nos permite deleitarnos con vistas de la costa. Siempre bella pero muy abandonada para el viajero y para los locales.




                        laguna de temporada, seca en estos momentos a orillas de l mar 

Durante 340 km solo tuvimos una gasolinera disponible. Nunca hubo señal telefónica ni en la carretera ni por los asentamientos que pasábamos.

Al llegar a nuestro supuesto destino, sin contestación sobre la reserva hecha la noche anterior al único hotel de Bahía san Luis Gonzaga, llamado Alfonsinas, enteramos que no no había reserva y curiósamente solo tenían disponible la habitación mas cara. Había que contratar un paquete de alimentos de desayuno, comida y cena que no incluía camarones, ni pulpo ni carne y sin bebidas mas allá del agua o refresco, sin internet libre, mismo que podías comprar a precio de metal precioso y ya solo les falto decirnos que las primeras 10 respiraciones eran gratis pero que luego el aire se cobraba pagándose al final de la estancia. Los mandamos a freír espárragos y decidimos que mejor le metíamos pata al acelerador buscábamos hotel en el siguiente destino.



Finalmente, nuestro nuevo destino es una bahía enorme y muy cerrada con varias islas en el medio. Ni un gramo de vegetación, el mar tranquilo y sin olas lamiendo el desierto. Bahía de los Ángeles es su nombre.


En la tarde nos vamos a un extremo de la bahía, a una playa llamada La Gringa en la que nos deleitamos del agüita fresquita y muy límpia de este solitario lugar.




                                            Almeja chocolata de tamaño descomunal.










1 comentario:

  1. Un sitio perfecto para pasar el día de mi cumpleaños jeje . Uno de mis destinos futuros . Un abrazo Juan

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